Tras años marcados por la violencia, esta víctima recuperó sus sueños y tranquilidad gracias a la restitución de tierras. Hoy lidera su proyecto productivo: una tienda de abarrotes llamada ‘La Tormenta’.
Aguachica, 4 de noviembre de 2025 (@URestitucion). “Fui víctima de abandono forzado en 1997. Tuve que salir de la finca ‘El Porvenir’, ubicada en la vereda Seis de Mayo, en el municipio de Pelaya”, recordó Felícita Gordillo, con una mezcla de nostalgia y fortaleza. En aquel predio quedaron los recuerdos de su familia y el trabajo de toda una vida, truncados por el miedo y la violencia.
Los años noventa fueron difíciles para las familias del Cesar. La violencia de los grupos armados ilegales arrasó con comunidades enteras, dejando dolor y desesperanza. “Abandonamos la tierra y nos fuimos antes que llegaran a asesinarnos, como hicieron con otros vecinos. Entre ellos, mis sobrinos: uno asesinado por la guerrilla y otro por los paramilitares”, relató la señora Felícita.
Con tres hijos menores de edad —uno de apenas un año—, se fue en busca de refugio a los Llanos Orientales, donde no recibió el apoyo que le había prometido su expareja y padre de sus hijos. Luego se radicó en Arauca, donde intentó empezar de nuevo. Sin embargo, el desarraigo aún marcaba su vida.
Pasaron los años hasta que, en 2013, una llamada cambió su destino. “Un amigo me dijo que el Gobierno Nacional tenía unos buenos programas como la Unidad de Restitución de Tierras (URT). Yo no quería saber nada de eso, porque pensé que era mentira. Sin embargo, me acerqué y realicé la solicitud”, dijo.
El proceso no fue fácil y fueron años de espera. Felícita recordó: “como a los dos años me llamaron para ir a las medidas de los linderos de ‘El Porvenir’. Ese día sentí angustia: no deseaba regresar a vivir allí. Incluso a los nuevos habitantes del predio les comenté que no me interesaba volver, tampoco quería afectarlos”.
En abril de 2021, la sentencia reconoció sus derechos con una compensación que hoy se materializa en una vivienda ubicada en el barrio Ciudadela de La Paz, en el casco urbano de Aguachica, entregada en 2022.
Desde entonces, con apoyo de la URT, ella transformó el garaje de su vivienda en una tienda de abarrotes: ‘La Tormenta’. “Gracias a Dios, estamos tratando de sobresalir y que el negocio prospere. Con dedicación y trabajo, la tienda se ha convertido en mi sustento”, dijo. Su mensaje a otras víctimas es perseverar: “que no se desesperen, que tarde o temprano la restitución llega. Que le pongan amor y cariño al proceso, es una realidad, y que lo que dice la Unidad se cumple”.
La historia de Felícita es un ejemplo del compromiso de la entidad con la reconstrucción del proyecto de vida y la estabilidad de las víctimas de despojo y/o abandono forzado. ¡Con dignidad, estamos cumpliendo!
Unidad de Restitución Tierras – Dirección Territorial Magdalena Medio
Sede Barrancabermeja: Calle 49 # 4 – 24. Teléfono: 3144398701.

