En Bocas de Ceniza, comunidades de la ruta del río Magdalena proclaman a la naturaleza como sujeto de derechos

En Bocas de Ceniza, comunidades de la ruta del río Magdalena proclaman a la naturaleza como sujeto de derechos

El recorrido ‘Navegando la palabra por el camino del agua’ ha concluido, con firmes consensos de las comunidades ribereñas para la protección de nuestros ecosistemas. La declaratoria será llevada ante la COP16.

El recorrido ‘Navegando la palabra por el camino del agua’ ha concluido, con firmes consensos de las comunidades ribereñas para la protección de nuestros ecosistemas. La declaratoria será llevada ante la COP16.

 

Barranquilla, 18 de octubre de 2024. La minga de construcción de acuerdos y escucha a comunidades étnicas, campesinas y pesqueras ha terminado de recorrer los 1.540 kilómetros del río Magdalena. Llegó al sitio en que sus aguas dulces se unen al mar Caribe: Bocas de Ceniza. Allí no solo se realizaron los últimos actos de armonización ancestral del afluente más importante del país, sino que se presentó la ‘Declaración de los derechos de nuestra Madre Tierra’, que será llevada ante la COP16.
Es histórico. El recorrido ‘Navegando la palabra por el camino del agua’ sienta un precedente para la protección de los entornos naturales en el país. Propone un cambio de mentalidad que nos lleve a ver a los ríos, mares, selvas, páramos y montañas como otras víctimas de la violencia y de la codicia, de actividades económicas impulsadas por una errada idea de desarrollo. Sin la protección de la naturaleza, todos estamos por tanto en riesgo de quedar igualmente victimizados.


Por ello fue que más de 30 organizaciones sociales, indígenas, afrodescendientes y campesinas decidieron poner en marcha esta ruta, imprescindible no solo para denunciar las amenazas que existen sobre nuestro medio ambiente, sino para elaborar, en conjunto con las comunidades ribereñas, esta declaratoria de derechos.
La presente declaración tiene como objeto orientar al mundo y las naciones en el marco de la COP 16 de la ONU, a reconocer los derechos de la Madre Tierra, así como las obligaciones y deberes de los Estados y de la sociedad, para garantizar efectivamente el respeto de estos derechos”, reza inicialmente.
 

Un articulado para proteger


Tras caminar la palabra junto a las gentes que, desde tiempos ancestrales, han vivido del río y en armonía con él, la ‘Declaración de los derechos de nuestra Madre Tierra’ ha sido construida con 18 artículos, cada uno de ellos referentes a aspectos fundamentales para la defensa de los entornos naturales.


De estos destaca el primero, referente al reconocimiento de la naturaleza: “la Madre Tierra y todos sus componentes, incluyendo las comunidades humanas y no humanas, son titulares de todos los derechos inherentes que vienen desde el derecho mayor. La aplicación de los derechos de la Madre Tierra tomará en cuenta las particularidades en cada latitud: descontaminación de los mares, impedimento en la tala de bosques de la Amazonia y bosque de niebla, descontaminación de las ciénagas, ríos, lagos y lagunas, prohibición de las practicas extractivistas de minerales y petróleo, en los espacios de importancia ambiental, cultural y cosmogónica para las comunidades”, establece.

Gran parte del articulado está dedicado a ampliar y focalizar esta declaratoria de derechos, para diversos tipos de territorios naturales que, en línea con la cosmovisión de los pueblos indígenas y afrodescendientes, forman parte de la vida: las montañas, los ríos, el viento, la tierra, incluso el reino mineral o inerte.
Respecto a los animales, existe un artículo que los blinda y los constituye como un elemento fundamental: “declaramos a los animales como seres vivientes con derechos y espíritu; quienes permiten generar procesos de la interacción de los seres humanos para la subsistencia y convivencia con la Madre Naturaleza”.
Por supuesto, en la declaratoria entra el reconocimiento de derechos del sistema vivo del río Magdalena, “con todos sus afluentes, humedales y complejos cenagosos, lagos, que comprenden su cuerpo integral, que nace desde el corazón del Macizo Colombiano en la laguna Wilka Kocha Yuma Mui (La Magdalena) y que cruza once (11) departamentos hasta llegar a Bocas de Ceniza”.


El documento denomina este río como sagrado generador de agua y de vida, por lo que establece que “debe estar libre de concesiones minero-energéticas y proyectos que van en detrimento del equilibrio y la armonía de sus sistemas bióticos y culturales”.
Por último, conmina a las comunidades a vigilar el cumplimiento de la declaración y trabajar constantemente por salvaguardar la Madre Tierra. Similar llamado hace a las tres ramas del Estado colombiano: “deberán formular y/o aprobar políticas públicas, leyes, reformas constitucionales, acuerdos de paz, etc”, para garantizar su aplicación.
Sin duda, se hizo historia. Pero la lucha continúa. Ahora las organizaciones sociales y étnicas llevarán la ‘Declaración de los derechos de nuestra Madre Tierra’ a Cali, a la cumbre ambiental más importante del globo, la COP16, para que los líderes mundiales se sumen a esta iniciativa para sanar el planeta a través del conocimiento ancestral de las comunidades que son guardianas de la vida.
 

Entidades y organizaciones de ‘Navegando la palabra por el camino del agua’:
Resguardo Indígena Papallaqta. Resguardo Indígena Yanacona – La Moral. Resguardo de San Juan.
Resguardo Indígena Paletará.
Autoridad Ancestral de Rioblanco Sotará.

Aunap. Coopesansilvestre. Asoquimbo.
Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca. Crihu.
CRIC.
Confederación Mesa Nacional de Pesca Artesanal de Colombia. Cámara Colombo-Húngara de Comercio, Cultura, Ciencia y Tecnología. Fepasacadi.
Somos Artes by Usiacurí.
Resguardo de Guachicono Cabildo Indígena Pueblo Yanacona. Territorio Indígena Tulpas Sotará.
Asociación de víctimas y campesinos de la región Caribe.
Asociación y corporación Amerindina de las Comunidades Indígenas del Atlántico. Ascamcar.
Ecoguardia voluntaria de Colombia.
Asociación Pro Desarrollo Agrario, Veredal y Ancestral de Puerto Colombia “Asorgánicos Sierra Alta”. Federación Doradense de Pescadores.
Federación Integral de Pescadores y Piscicultores Agrícolas Complejo San Silvestre. RED de organizaciones sociales, campesinas, étnicas, agrícolas y rurales.
Asociación productiva, indígena, afro artesanal, campesina ambiental del Atlántico (Asoinafrocatla). Vamos por los Derechos.
DH Étnicos.
Movimiento social Momposino. ARPA.
CECP PAZ - Coordinación étnica, campesina y popular de paz.
Asociación de productores de carne de pescado del corregimiento del Dique (Asopescadiq). Asociación agropecuaria Monte de Sion de Leña.
Asociación Campesina Agraria de Baranoa (Asoagraria). Aspaina.
Coordinadora Campesina del Atlántico. Afrosan.
Asociación de Entidades Pesqueras Puerto Colombia Atlántico (Asoenpespucola). Asociación Nacional de Usuarios Campesinos de Colombia - ANUC Puerto Colombia. Fundación Pro-Investigación y Desarrollo del Ser y la Ciencia Psicobioenergética.
IMAE.
Aspam.