En Urabá una víctima restituida logra acuerdo para evitar desalojo de más de 600 familias

En Urabá una víctima restituida logra acuerdo para evitar desalojo de más de 600 familias

En Urabá una víctima restituida logra acuerdo para evitar desalojo de más de 600 familias

Dos años tuvieron que pasar desde que salió la sentencia del Tribunal Superior de Antioquia para encontrar el camino a una restitución sin daño, respetando la justicia, la propiedad privada y pensando en las familias de los campesinos que construyeron un centro poblado en la vereda Unión Quince, en zona rural del municipio de Carepa.

Apartadó, 10 de marzo de 2023 (@URestitucion). *Manuel Arias de 63 años, es una víctima de abandono forzado de tierras a quien el conflicto armado no le permitió acceder al predio “Santa Mónica 1”, ubicado en zona rural del municipio de Carepa, Antioquia. La propiedad había sido adquirida en un remate a un banco y cuando le iba a ser entregada, hombres armados le impidieron el ingreso a su predio coartándole sus derechos como propietario.

Con la sanción de la Ley de 1448 de 2011, este campesino vio la oportunidad de recuperar su propiedad, en la que esperaba convertirse en agricultor y hacer de la tierra su fuente de sustento, de eso han pasado 17 años.  

Manuel es oriundo de Planeta Rica, Córdoba. Llegó a los 9 años a la región de Urabá, específicamente al municipio San Pedro de Urabá, junto con su papá, mamá y ocho hermanos. Viajó a Medellín a estudiar quinto de primaria, debido a que en su municipio ese grado escolar no existía. La muerte de su padre lo obligó a regresar para respaldar a su familia, como hermano mayor.

En 1989, decide buscar nuevas oportunidades, y se traslada al municipio de Apartadó, en donde consiguió trabajo en la cooperativa Unibán.  Allí estuvo durante un año, del que se retiró para montar su propio negocio como comerciante, vocación que heredó de su padre.

Durante los 17 años en los que no pudo hacer efectivo su derecho sobre su predio “Santa Mónica 1”, se dedicó al “rebusque”. Vendió todo tipo de productos y fue reconocido como un buen comerciante entre los propietarios de la plaza de mercado de Apartadó, en la subregión del Urabá, antioqueño.  

La esposa de Manuel perdió la esperanza de recuperar la propiedad y le dejó a su marido la tarea de liderar el proceso ante la Unidad de Restitución de Tierras. La sentencia se publicó un 4 de noviembre de 2020, reconociéndole a Manuel y a su familia, derecho jurídico y material sobre 34 hectáreas y 5 mil 837 metros de tierra.


La noticia llenó de alegría a Manuel, a la vez que enfrentó una nueva problemática: 600 familias habían invadido su propiedad.

El predio de Manuel había sido solicitado por otra víctima a quien el Tribunal Superior de Antioquia les reconoció propiedad, quien, al no lograr la entrega material, decidió solicitar la modulación de la sentencia para ser compensado.

Por su parte Manuel Arias negoció parte de la venta de su predio con las familias para seguir viviendo en Urabá, la región en donde se hizo comerciante. Con la decisión de negociar con los ocupantes, parte de sus tierras, Manuel quiere ser un referente y llevar el mensaje de que “el país lo hacemos todos”. Por ello, propuso a las familias una salida negociada, beneficiando a quienes necesitan un lugar para vivir.

“No fue un proceso sencillo” explica Manuel. En mayo de 2022 se llegó al primer acuerdo y a enero de 2023, la comunidad, con los ahorros de dos años, avanza en el proceso para adquirir parte del predio. Las formas de pago quedaron en un acuerdo de compraventa. Manuel entiende que estas personas no tienen cómo pagar de contado, situación que tuvo en cuenta para darles un plazo conveniente.

Es así como Carepa, Antioquia, se convierte en el municipio en donde por primera vez se registra un hecho de este tipo, en el que la voluntad, el arraigo al territorio, el reconocimiento del otro, el diálogo y el respeto por la justicia; hacen posible que se restituya la tierra evitando una acción con daño.

Han pasado más de dos años en este proceso que termina con un final esperanzador y feliz para más de 600 familias. Con el acuerdo, a Manuel le serán restituidas algo más de 20 hectáreas en las que espera recuperar su vocación agrícola, sueño aplazado desde hace 17 años.

*Nombre cambiado por razones de seguridad.