Familia despojada por el narcotráfico recupera emblemático hotel en el casco urbano de Pereira

Familia despojada por el narcotráfico recupera emblemático hotel en el casco urbano de Pereira

Familia despojada por el narcotráfico recupera emblemático hotel en el casco urbano de Pereira

El Tribunal Superior de Cali emitió la primera sentencia de restitución urbana a favor de la familia Agudelo, despojada de su predio Hotel Torreón a través de la modalidad de venta a bajo precio a manos del narcotraficante Iván Urdinola Grajales.

Eje Cafetero, 18 de marzo de 2020 (@URestitucion). En 1975 la familia Agudelo Guzmán adquirió un lote en Pereira en el que comenzó la construcción de su hotel y tras años de trabajo, lograron consolidar el reconocido Hotel Torreón, que para 1993 ya contaba con 11 pisos y una numerosa clientela.

Un día hombres armados irrumpieron en el hotel y solicitaron al padre de familia que vendiera el inmueble y saliera de inmediato de allí, a lo que éste se negó. Días después las amenazas continuaron, y se presentaron miembros de una organización paramilitar que indicaron que su patrón, Iván Urdinola Grajales, solicitaba que el inmueble se le vendiera inmediatamente. Por temor a que alguno de los miembros de la familia fuera afectado, el señor Agudelo vendió el hotel por un precio inferior al del mercado.

En 2014 la familia se acercó a la Unidad de Restitución de Tierras (URT) en Valle del Cauca y expuso su caso. Luego de la etapa administrativa, el proceso paso a manos del Tribunal, en donde se tuvo en cuenta que para este caso se presentó un opositor que era una empresa dedicada a la producción de caña de azúcar que, para ese momento, se encontraba en el bien en calidad de arrendatario. Todo esto debido a que el Hotel Torreón, luego de ser vendido por la familia Agudelo, fue parte de un proceso de extinción de dominio.

A pesar de la existencia de opositores al proceso, la sentencia del Tribunal benefició a la familia Agudelo con el derecho a la restitución que les permitirá regresar al Hotel, a la vez que se les reconoció como víctimas de la violencia, lo que permitirá que tengan la condonación del impuesto predial o cualquier otro impuesto que haya tenido lugar durante los años de abandono, la actualización de la matricula inmobiliaria, el acceso a programas de capacitación para el empleo y emprendimiento, apoyo en los retos que exige la competitividad del mercado laboral, así como el ingreso en el Sistema General de Seguridad Social en Salud y en un término no mayor a tres meses la entrega material del predio.

Por otra parte, al opositor no le fue reconocida la buena fe exenta de culpa, al tener una condición de tenedor y no de propietario.