En Nariño, la Unidad de Restitución de Tierras (URT), apoya a las víctimas de despojo y desplazamiento forzado con la implementación de proyectos productivos y asesorías técnicas de 24 meses.
Pasto, 06 de abril de 2020 (@URestitucion). En la vereda El Cerotal, ubicada en la zona rural de Pasto, campesinos afectados por la violencia construyen un futuro esperanzador gracias a las iniciativas productivas que están implementando en los predios restituidos. Alfredo Villota, un nariñense de 64 años de edad, es uno de ellos.
Después de haber vivido momentos difíciles se animó a reclamar su parcela “Campo Alegre” que perdió durante la violencia; actualmente allí cultiva papa, sostiene a su familia, genera empleo y se ha convertido en un empresario del campo en compañía de su esposa, Amelia, proveniente del Carmen Tumbaco, una mujer trabajadora que lucha por sacar adelante el emprendimiento familiar.
“Comenzamos a trabajar antes del amanecer. Yo me encargo de atender el cultivo de papa, mientras que Amelia selecciona los productos para que los trabajadores los lleven hasta la zona urbana de El Cerotal, donde son comercializados. 500 bultos de papa he podido recoger y estoy bastante agradecido con este programa, porque además, compré unas vaquitas que hacen parte de nuestro sustento”, afirmó Alfredo.
Según la directora de la Unidad de Restitución de Tierras en Nariño, Catalina Delgado, con los proyectos productivos se busca que los beneficiarios de restitución puedan mejorar sus condiciones de vida. “Estos planes permiten desarrollar ideas asociativas y fortalecer la comercialización de lo producido en las parcelas. Y el objetivo está siendo cumplido: Alfredo se ha encargado de transformar su predio en una empresa”, aseguró la Directora.
En El Cerotal, más de mil personas están trabajando en cerca de 600 hectáreas de tierra, que recuperaron gracias a la gestión de la Unidad de Restitución de Tierras y a sentencias proferidas por jueces y magistrados de restitución, generando así una genuina reparación para las víctimas.

