Esta iniciativa representa una oportunidad única para que los hondanos y hondanas se unan a este gran movimiento por la defensa de los ríos y ecosistemas del país. A través de conversatorios, encuentros y actividades culturales, se busca generar conciencia sobre la importancia de cuidar nuestro entorno natural y promover prácticas sostenibles.
Honda, 11 de octubre de 2024. Con gran entusiasmo, fue recibido en Honda, Tolima, el recorrido ‘Navegar la palabra por el camino del agua’. Esta travesía, que busca recorrer el río Magdalena de principio a fin, para visibilizar su deterioro ambiental y manifestar la necesidad de protegerlo, hizo una parada especial en el muelle flotante de Caracolí, a las afueras del municipio.
En compañía de funcionarios departamentales y las comunidades ancestrales Yanacona, Coconuco y Nasa, se realizó una armonización en las orillas del río, para sanar los daños y resocializar a la humanidad con estas fuentes hídricas, que han acompañado el desarrollo de las poblaciones ribereñas.
Fueron estas comunidades las que intercambiaron experiencias e ideas que van a permitir la construcción conjunta de la ‘Declaración de los derechos de nuestra Madre Tierra’. Esta será llevada ante la cumbre global más relevante en términos ambientales, la COP16.
Otra de las acciones destacadas en esta escala de la travesía ‘Navegar la palabra por el camino del agua’ fue la socialización de la Ley 1448 de 2011, por parte de funcionarios de la Unidad de Restitución de Tierras (URT). A través de talleres y encuentros informativos, los habitantes de Honda tuvieron la oportunidad de conocer sus derechos y los mecanismos para acceder a la justicia y reparación integral.
Paralelamente, se ofreció atención personalizada por parte del grupo de atención al ciudadano de la Dirección Territorial de Tolima, brindando orientación y acompañamiento a quienes requirieron asistencia en temas relacionados con el conflicto armado y sus consecuencias.
Tras armonizar con las aguas del Magdalena, la minga continúa su travesía, rumbo a La Dorada, Caldas. Con paso firme, llevará la cultura del cuidado del río a todas las comunidades ribereñas, fomentando una conciencia ambiental que perdure en el tiempo.

