Las autoridades decidieron devolver a las siete comunidades del pueblo Nasa, integrantes del Cabildo Central Kwe´Sx Yu Kiwe, las 2.539 hectáreas que componen el resguardo, ubicado en el municipio de Florida.
Cali, 6 de septiembre de 2019 (@URestitucion).Esta sentencia de restitución es, también, la segunda de carácter étnico proferida en el departamento. La decisión ha favorecido a las 553 familias de las comunidades Altamira, Salado, Granates, La Rivera, Nuevo Horizonte, La Cumbre y Nueva Esperanza.
Con el fallo, las 1.746 personas que pertenecen al Cabildo serán reconocidas como víctimas de la violencia; el goce efectivo de los derechos fundamentales al territorio y a la restitución será amparado y restablecido; la comunidad hará parte de un Plan Integral de Reparaciones Colectivas y de un programa de proyectos productivos sustentables; será desarrollado un plan de conservación, restauración y manejo sostenible de ecosistemas prioritarios de la subcuenca hidrográfica del río Frayle y Santa Bárbara; y fue ordenado a la Agencia Nacional de Tierras (ANT), la culminación inmediata y sin dilaciones del proceso de constitución del resguardo. Una vez terminado este procedimiento, el territorio deberá ser entregado jurídica y materialmente por la Unidad de Restitución de Tierras (URT).
“Para estas comunidades recuperar sus tradiciones ancestrales y culturales siempre ha sido prioritario. Es por esto que el juez también ha ordenado el fortalecimiento cultural y el restablecimiento del derecho a la relación espiritual con el territorio; la construcción de una Casa de Sabiduría Ancestral; y la implementación de un plan de recuperación de prácticas culturales propias”, afirmó la directora de la URT en el Valle del Cauca y el Eje Cafetero, Sandra Niño.
Desde los años 90, las personas pertenecientes al Cabildo han padecido hechos de violencia. Las Farc y las AUC combatieron por el control de la zona, lo que ocasionó la pérdida del gobierno propio, por parte de las autoridades del resguardo. Las minas antipersona, los cultivos de amapola, el cobro de impuestos, el despojo, los asesinatos de sus habitantes, el reclutamiento forzado y las desapariciones fueron la constante durante muchos años.
“La violencia los obligó a dejar atrás los rituales propios de su cultura; ocasionó deterioros de las quebradas, el abandono de los sitios frecuentados, la desaparición de los médicos tradicionales y generó la aparición de fosas comunes. Gracias a la decisión de los jueces y al trabajo de la Unidad, las familias recuperarán las tierras abandonadas y regresarán a las labores del campo”, concluyó la directora Niño.
Según la sentencia, el proceso de retorno del pueblo Nasa al territorio deberá ser apoyado, acompañado y vigilado por la Procuraduría General de la Nación, la Defensoría del Pueblo, la Personería Municipal de Florida, la Contraloría General de la República y la URT.
Fecha: viernes 6 de septiembre 2019
Fuente: Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras Despojadas.

