Juez de restitución y Unidad de Restitución de Tierras (URT) entregaron predio a familia víctima de la violencia en El Carmen de Chucurí

Juez de restitución y Unidad de Restitución de Tierras (URT) entregaron predio a familia víctima de la violencia en El Carmen de Chucurí

Juez de restitución y Unidad de Restitución de Tierras (URT) entregaron predio a familia víctima de la violencia en El Carmen de Chucurí

En ese municipio ubicado en la provincia de Mares, al sureste de Bucaramanga, han sido entregados 12 parcelas, beneficiando con ello a más de 60 personas que fueron desplazadas por los diferentes grupos violentos que operaron en esa región.

Bucaramanga, 24 de mayo de 2019 (@URestitucion). Un predio que debió ser  abandonado como consecuencia de la violencia, hace más de 25 años en el municipio de El Carmen de Chucurí, Santander, fue devuelto a sus legítimos dueños.

El juez segundo de restitución de tierras de Bucaramanga, acompañado de profesionales de la Unidad de Restitución de Tierras (URT) en el Magdalena Medio, hizo efectiva la orden de entrega material y jurídica de la finca El Tesoro, a la familia Amaya Vega, dictada por el Tribunal de Cúcuta.

“La prioridad que tenemos ahora es organizar el ranchito y luego, entre toda la familia, desmontar la finca para que no se dañen unos cultivos de cacao que ya estaban ahí y conseguir una buena cosecha al final de año”, afirmó emocionado Carlos Amaya, beneficiario de restitución.

En la década de los noventa, el padre cabeza de hogar fue amenazado por guerrilleros quienes le exigían patrullar y empuñar las armas en su organización. Ante la negativa, los Amaya Vega fueron obligados a abandonar la zona.

“Posteriormente, los grupos paramilitares empezaron también a reclutar forzosamente a los menores del sector, a exigir comida, a acampar en sus fundos y a minar la finca, motivos suficientes por los cuales, y sin pensarlo más, la familia huyó del  lugar”, aseguró el director de la Unidad en el Magdalena Medio, Álvaro Prada.

Ante la imposibilidad de retornar a su tierra, estas personas se vieron obligadas a vender, por un precio bajo, el predio en el que tenían cultivos de café, cacao, plátano y yuca. Con la llegada de la restitución, aseguran, se abre un nuevo camino para su economía. “Nosotros queremos, otra vez, tener plantaciones de plátano y yuca; y si se puede, queremos cultivar naranjas y hacer unos pozos para pescado, porque la finca tiene unos aljibes que nos pueden servir muchísimo”, indicó Carlos.

Para beneficio de los Amaya, la entidad estudiará la potencialidad de esos suelos; establecerá las mejores opciones de trabajo, con criterios de sostenibilidad y seguridad alimentaria; y otorgará el proyecto productivo ordenado por las autoridades.

Fuente: Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras Despojadas.