Ya son 36 sentencias proferidas por los jueces de tierras para este municipio del oriente de Antioquia, a través de las cuales se han restituido poco más de 576 hectáreas, impactando así en la transformación social del territorio.
Medellín, 14 de septiembre de 2023. Luego de padecer tantas penurias, la política de restitución de tierras les brindó una alegría a los hermanos Esperanza y Héctor Hernández Alzate. Gracias a la decisión del Juzgado Civil del Circuito Especializado en Restitución de Tierras Itinerante de Antioquia, ambos retornarán al predio de 12 hectáreas, ubicado en la vereda Guadualito, de San Rafael, donde nacieron, crecieron, trabajaron y la tierra; donde vieron cómo la violencia les arrebató a su padre y sus hermanos y luego abandonaron por espacio de 30 años.
José Serafín Hernández, padre de los hermanos solicitantes, se estableció en la vereda Guadualito en 1977, año en que adquirió el fundo de 12 hectáreas mediante escritura pública 178 de la Notaría Única de San Rafael. Allí contrajo matrimonio con Laura Elena Alzate, con quien tuvo los siguientes hijos: Luis Enrique, Hernando, Eduardo, Rodrigo de Jesús, Dubian Eli, Conrado de Jesús, Esperanza y Héctor. Promediando la década de los 80, la violencia que golpeó a San Rafael, y en particular a todo el Oriente Antioqueño, hizo que los Hernández Alzate padecieran en carne propia sus devastadores efectos.
José Serafín y Laura Elena dedicaron la tierra para vivienda familiar y la explotación agrícola a través del cultivo de café, plátano, maíz, frijol, además de la cría de ganado, gallinas y caballos. Pero la guerra que protagonizaron guerrillas y paramilitares en esta región del departamento comenzó a cobrar vidas en la familia Hernández Alzate. Primero fue Hernando, quien fue torturado y posteriormente asesinado por parte de grupos armados ilegales en la cabecera municipal el 29 de marzo de 1997. Luego, en enero de 1993, desconocidos dieron muerte con arma blanca a Eduardo.
En 1995, el conflicto armado en San Rafael se agudizó por cuenta de la llegada del Bloque Metro de las Accu. Justamente, el 11 de marzo de ese año, integrantes de este grupo armado ingresaron a la vereda Guadualito y sacaron a la fuerza de su casa a José Serafín, Rodrigo y a Dubian Eli, quienes posteriormente fueron asesinados. Los sobrevivientes del grupo familiar abandonaron el predio para preservar sus vidas. En medio de su destierro, fue asesinado Conrado un 6 de octubre de 1996.
En 2019, los hermanos sobrevivientes: Esperanza, Héctor y Luis Enrique acudieron a la sede de la URT en Medellín con el fin de iniciar el proceso de restitución. En marzo de 2021, el Juzgado Civil del Circuito Especializado en Restitución de Tierras Itinerante no solo amparó el derecho de restitución de los hermanos Alzate; también ordenó otorgarles subsidio para vivienda rural e incluirlos en los planes de reparación integral de la Unidad de Víctimas, entre otros.
Pese a la resiliencia demostrada a lo largo de estos últimos años por los hermanos, y que se vio recompensada con la decisión final del juez, su dicha no fue completa: en enero de 2020, durante el trámite de restitución, falleció Luis Enrique. Con todo y ello, ambos hermanos se quedarán en la vereda Guadualito, en el predio familiar que en el pasado fue albergue de una numerosa y tradicional familia campesina antioqueña.

