La entidad otorgó a María Janeth Díaz, beneficiaria de restitución, este proyecto en el municipio de Floresta. Está encaminado a la comercialización de víveres y alimentos no perecederos, lo que será el sustento económico para ella y sus hijos.
Bogotá, 18 de noviembre de 2024 (@URestitucion). Para el caso de María Janeth Díaz, el Tribunal Superior de Cúcuta ordenó, mediante sentencia, la restitución de su predio a través de la compensación. Esto implica que la beneficiaria recibió una vivienda de similares características a la que perdió en el pasado, pero en un municipio diferente del que fue desplazada a raíz de hechos violentos e intimidaciones en su contra.
Los hechos se remontan al año 2003, en la capital de Norte de Santander. María Janeth vivía con su esposo y sus cinco hijos. Se vieron obligados a abandonar su predio dada la violencia que azotó la región y las amenazas en su contra por parte de paramilitares que llegaron a su barrio y tildaron a los habitantes de colaboradores de la guerrilla.
La familia Díaz se desplazó inicialmente al sector de Guaimaral en la misma ciudad, donde estuvo quince días en casa de un pariente. Seguidamente se trasladó hacia el municipio de Floresta, en Boyacá. Sin embargo, los paramilitares les manifestaron que podían retornar a su vivienda, razón por la cual el conyugue regresó a Cúcuta e intentó recuperar el bien. Pero fue asesinado el 2 de diciembre de 2003, hecho que atribuyó al mismo grupo causante de su desplazamiento.
“Tras la perdida de mi esposo, nos quedamos con mis hijos en Floresta, porque en este lugar nació él y allí vivía mi suegra, quien nos recibió por unos días en medio de sus cortas posibilidades económicas. Pasamos días tan difíciles y fríos como el clima de este municipio. Llegamos sin nada y con el dolor de la perdida de mi esposo”, manifestó María Janeth Díaz.
“Me acerqué a la Alcaldía de Floresta para pedir alguna ayuda y me hablaron sobre restitución de tierras. Reuní dinero y me fui para la capital; me atendió la URT territorial Bogotá. Allí inició todo el proceso. Por todo lo que vivimos nunca pensamos en volver a Cúcuta, y Floresta es un lugar sano, donde los hijos varones pueden vivir sin temor. Por eso la sentencia ordenó la restitución a través de compensación”, agregó.
La directora territorial de la URT Bogotá, Martha Liliana Arévalo, explicó que tras la solicitud realizada por María Janeth, el Tribunal de Cúcuta falló a su favor: “en primera instancia la sentencia fue por compensación, porque su predio ya estaba habitado por un tercero reconocido de buena fe. La sentencia le adjudicó una vivienda en el municipio de Floresta, en la cual la URT debía implementar su proyecto productivo urbano, que consta de un local comercial para la venta de víveres. Esto es un mandato del Gobierno Nacional: le estamos cumpliendo a las víctimas de despojo y abandono forzado de tierras”.
Por su parte, la beneficiaria expresó su emoción tras recibir el apoyo de la Unidad. “Todavía no lo puedo creer. Mi negocio se llama ‘La Bendición’ porque eso es lo que representa para mi familia y para mí. Ya soy una mujer avanzada en edad; tengo algunas dificultades de movilidad y atender mi negocio, que además está en mi casa, es una bendición”, dijo.
Por último, frente a lo logrado en casos como el de María Janeth, la directora territorial Martha Liliana Arévalo explicó: “los proyectos productivos urbanos de la URT son iniciativas que buscan apoyar a las víctimas de despojo y abandono forzado en dichas zonas. Estos proyectos son un testimonio del esfuerzo conjunto entre las instituciones y las familias para avanzar en la restitución de tierras y el desarrollo. Y este es el primero pero no el único: la territorial Bogotá trabaja en el desarrollo de otros proyectos urbanos en Cundinamarca y en la capital del país”.
Unidad de Restitución de Tierras – Dirección Territorial Bogotá
Dirección: Carrera 13ª # 29 – 24, piso 5.
Líneas de Atención: 3223463485 – 3223463480

