Esta comunidad, prácticamente quedó atrapada y asediada en su propio territorio por grupos al margen de la ley, que se disputan rutas de narcotráfico y minería ilegal, durante lo que va corrido del siglo XXI.
Bogotá D.C., 10 de noviembre de 2022 (@URestitucion). En la estrategia de la nueva administración de la Unidad de Restitución de Tierras, encaminada a agilizar los procesos de recuperación de predios en beneficio de sus legítimos dueños, fue presentada este mes una demanda para que se restituyan los derechos territoriales a favor del Resguardo Indígena de Burujón o la Unión San Bernardo, del pueblo Wounaan.
Por reparto, la acción judicial le correspondió al Juzgado Primero Civil del Circuito Especializado en Restitución de Tierras de Cali. Esta comunidad se encuentra ubicada entre el Distrito de Buenaventura (Valle del Cauca) y el municipio de El Litoral del San Juan (Chocó). Está compuesta por 300 familias que suman en total 1.413 personas, de acuerdo con información que sus mismos integrantes le aportaron al Ministerio del Interior.
Durante el acompañamiento paso a paso de este proceso, el equipo étnico de la Dirección Territorial Valle del Cauca - Eje Cafetero, efectuó la respectiva caracterización de afectaciones territoriales del Resguardo Indígena de Burujón o la Unión San Bernardo, de manera comprometida y acogiéndose a la ruta jurídica creada para la protección de los derechos colectivos de las comunidades indígenas.
Como todas las comunidades étnicas que están ubicadas a lo largo del río San Juan, el Resguardo Indígena de Burujón o La Unión San Bernardo ha sufrido desde hace varias décadas la violencia que generan los actores armados ilegales, manteniendo bajo amenaza constante a sus pobladores. Históricamente, esta región se ha caracterizado por el asentamiento de economías ilícitas, como lo son el tráfico de cocaína y la minería ilegal de oro, lo que estimula la constante presencia de grupos al margen de la ley.
A comienzos del siglo XXI este fue un territorio en disputa entre el bloque Calima de las AUC y las FARC, afectando directamente al Resguardo Indígena de Burujón o La Unión San Bernardo. Luego, en la década entre 2006 y 2016 fueron las Farc-EP, ELN y GAO AGC-Clan del Golfo quienes implantaron restricciones a la movilidad, desplazamiento masivo de la población y el confinamiento de las comunidades de Burujón, San Bernardo, Guataraco y Las Palmas, todas pertenecientes al grupo étnico, cuyos derechos está representando hoy la URT. Y desde 2017 al 2022 fueron el confinamiento y el desplazamiento forzado los fenómenos que lo afectaron.
Esta es la tercera demanda de restitución de derechos territoriales que el equipo étnico de la Dirección Territorial Valle – Eje Cafetero radica este año a favor del pueblo Wounaan del Bajo San Juan.

