“Gracias a la Unidad de Restitución de Tierras, ya casi estamos en la cúspide. Vamos para adelante. Muy pronto estaremos otra vez en el campo trabajando con toda la familia”, aseguró una beneficiaria restituida en el departamento de Santander.
Bucaramanga, 18 de julio de 2018 (@URestitucion). Una sentencia que acogió los planteamientos de la Unidad de Restitución de Tierras (URT), ordenó restituir un predio a una familia en Sabana de Torres, luego de que la violencia los obligó a desplazarse.
Para los años 1991 y 1993 en La Esperanza, finca solicitada en restitución, hicieron presencia las Farc y el Epl, quienes continuamente les exigían a sus dueños la preparación de comida y el suministro de mercados para alimentar a toda la milicia. Posteriormente, en 1994, aparecieron los paramilitares al mando de Guillermo Cristancho, alías Camilos Morantes, quienes agudizaron e intensificaron el terrorismo a través de amenazas a los pobladores, entre ellos a los dueños de La Esperanza, quienes debieron abandonar el predio tres años después hacia el casco rural de Sabana de Torres.
En el 2002, el terreno fue puesto en venta. El 1 de septiembre de ese año, cuando se disponía a concretar la venta, el líder y cabeza de esa familia fue desaparecido. Hombres armados pertenecientes a las Autodefensas Unidas de Colombia lo obligaron a ingresar a una camioneta blanca de vidrios polarizados, apodada La Última Lágrima, sin que se volviese a saber de su paradero.
Ante esta situación y sin tener muchas opciones, los demás familiares formalizaron la venta por el valor que les habían ofrecido. “Hace 6 años nos enteramos de la existencia de la Unidad de Restitución de Tierras y, sin dudarlo, nos trasladamos a Barrancabermeja a reclamar lo que nos pertenecía. Ahora, gracias a ese trabajo, nos entregarán otro predio de iguales condiciones”, afirmo uno de los beneficiarios.
En la misma decisión judicial, el magistrado de Cúcuta reconoció a favor de las opositoras la buena fe exenta de culpa, toda vez que cuando adquirieron el predio, nueve años después de lo sucedido, no conocían las delicadas circunstancias que dieron pie para el desplazamiento y que las tierras habían sido objeto de varias negociaciones.
Por ello, las opositoras conservarán el título de propietarios de La Esperanza y a los beneficiarios se les compensará con un predio de iguales condiciones al que perdieron hace más de 15 años. “Lo único que me quedan son palabras de agradecimiento para con los profesionales de la URT, quienes en todo momento me acompañaron, me guiaron, me orientaron. La verdad nos encontramos muy pero muy feliz con el trabajo de toda la gente de la Unidad”, indicó otro de los beneficiarios.
Fecha: miércoles 18 de julio 2018
Fuente: Unidad Administrativa Especial de Gestión de Restitución de Tierras Despojadas

