Erlinda Gómez, una mujer viuda de 64 años, madre de Ever, Ana Hidalgo y abuela de dos niños de 4 y 5 años, recuperó la vida que la guerra le arrebató. Con una sentencia emitida por el Juez de Popayán, Erlinda y su núcleo familiar serán compensados con un predio de igual o mejores condiciones al que tuvieron que abandonar.
Popayán, 17 de mayo de 2018 (@URestitucion). Desde el año 2008 la familia Hidalgo dejó de saber qué era vivir en el campo con tranquilidad y disfrutar de sus flores, árboles, animales, respirar aire fresco y levantarse con el ruido de los gallos y los pájaros. En cambio, Erlina, Ever y su hermana se despertaban con el ruido de los carros, caminaban por el tráfico de la ciudad y veían imposible poder tener nuevamente una tierra para cultivar.
“Estamos muy felices. Tener esta sentencia es como haber estado fuera del país por mucho tiempo y regresar a la tierra que lo vio crecer a uno”, afirmó Ever Hidalgo, un joven que tan solo tenía 22 años en el momento que tuvo que abandonar sus tierras, pero su perseverancia y ganas por crecer no se quedaron en Bolívar, municipio de donde fueron desplazados por causa de la incursión del ELN.
Con apoyo del Icetex, Hidalgo logró estudiar y convertirse en Ingeniero de Sistemas, siempre pensado en poder darle a su mamá una vida más estable. Con el fallo de la sentencia de restitución se ordena realizar un análisis financiero de la deuda que actualmente tiene Ever con esta entidad para determinar si puede ser adscrita al alivio de pasivos, condonando el saldo faltante por pagar, permitiendo así que las familias campesinas puedan acceder a más beneficios que aporten a la construcción de un futuro próspero en el campo.
A pesar de llevar más de 10 años viviendo en la ciudad y despeñando labores ajenas al campo, la mayor felicidad de la familia Hidalgo es tener su tierra, cultivar sus propios alimentos y poder hacer un almuerzo con lo que siembran con sus propias manos; así lo hizo saber Ever al enterarse del fallo de restitución a favor de su familia.
“Con la sentencia de restitución también llegan capacitaciones otorgadas por el Sena para que la familia Hidalgo se siga formado como profesionales del campo, subsidio para construcción de vivienda y para la implementación de proyectos productivos, además de la suscripción al sistema de seguridad social. Estamos saldando la deuda con los campesinos”, afirmó María del Mar Chaves, directora de la URT en Cauca.
“Esta felicidad que estamos sintiendo no se puede comprar con dinero, nosotros vamos a volver a sembrar yuca, café y cuidar de nuestras vacas. Solo tenemos palabras de agradecimiento para la Unidad de Restitución de Tierras por todo el apoyo que nos ha dado”, Ever Hidalgo Gómez.

