En la zona rural de Valledupar habita una familia restituida que goza las decisiones tomadas por el Juez Primero Civil del Circuito Especializado en Restitución de Tierras.
Valledupar, 22 de marzo de 2018 (@URestitución). Jaime Rafael Cantillo Muñoz es un humilde campesino que, gracias a la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, fue favorecido hace cuatro años con la restitución de su predio y, su caso, se suma al de cientos de familias que han visto realizado el sueño de labrar sus tierras.
Gracias al apoyo del Gobierno nacional, a través de la URT, Jaime fue beneficiado con un proyecto productivo en ganadería doble propósito, por un valor de $23 millones de pesos; así mismo, el solicitante goza de los servicios públicos domiciliarios como energía eléctrica.
Además, está inscrito en el Registro Único de Víctimas, accediendo a las ayudas humanitarias que otorga la ley; y tiene acceso a la educación intermedia, a través del SENA, donde fue vinculado, junto con su núcleo familiar, a programas agropecuarios.
Luego de emitida la sentencia, la Unidad de Restitución de Tierras (URT), adscrita al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, mediante las labores de seguimientos a la sentencia y a la articulación con las entidades vinculadas judicialmente, evidenció el cumplimiento del cien por ciento de la sentencia.
De igual manera, el señor Cantillo goza del alivio de pasivos del impuesto predial del predio, ubicado en la vereda Las Palmas, corregimiento de Mariangola. En un convenio entre la Unidad de Restitución de Tierras y el Banco Agrario a la víctima le fue priorizado un subsidio de vivienda rural por un valor de $18.600.000.
La historia de violencia
En marzo de 2005 comenzó el calvario para Jaime y su familia. Por causa de la violencia, abandonó su parcela, en la zona rural de Valledupar.
“Ese día estábamos durmiendo cuando llegaron esos hombres y desaparecieron a un familiar; nos dijeron, también, que desocupáramos y por eso nos fuimos para el pueblo. Teníamos miedo, lo perdimos todo; pero ahora que estamos de vuelta y trabajando con animales, estamos mejor y por eso agradecemos a la Unidad de Restitución de Tierras”, dijo Rosabel Sánchez, esposa de Jaime.

