Unidad de Restitución de Tierras implementa modelo de Demanda Electrónica en Antioquia

Unidad de Restitución de Tierras implementa modelo de Demanda Electrónica en Antioquia

Unidad de Restitución de Tierras implementa modelo de Demanda Electrónica en Antioquia

Agilidad, privacidad, trazabilidad, ahorro y seguridad son algunas de las ventajas de la Demanda Electrónica, un mecanismo de radicación a través del cual se busca restablecer los derechos de las víctimas de despojo y/o abandono forzado de tierras.

Es una herramienta tecnológica que diseñó la Unidad de Restitución de Tierras en articulación con el Consejo Superior de la Judicatura y el apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) a través del programa Justicia para una Paz Sostenible.

Un total de 45 demandas electrónicas que resuelven 57 solicitudes fueron presentadas hoy en Antioquia al implementar esta herramienta virtual que busca agilizar el proceso de respuesta a las víctimas de despojo y abandono de tierras en el departamento.

Medellín, 12 de agosto de 2020 (@URestitucion). La Unidad de Restitución de Tierras inició la implementación de la Demanda Electrónica en el departamento de Antioquia en donde fueron admitidas 45 demandas que benefician a 9 municipios del Oriente y el Urabá antioqueño, y una del norte del Chocó. El director general de la Unidad de Restitución de Tierras, Andrés Castro, señaló que así se avanza para que al cierre de este año la Unidad tenga implementada esta herramienta en el 100% de las direcciones territoriales.

El trabajo ha sido orientado desde la Dirección Jurídica de la Unidad, con el apoyo de la Oficina de Tecnologías de la Información logrando que a la fecha se haya implementado la modalidad de Demanda Electrónica en las oficinas de Medellín,  Bogotá, Ibagué, Florencia, Villavicencio, Barrancabermeja, Bucaramanga, Popayán, Neiva, Cali, Pereira, Carmen de Bolívar, Cúcuta, Caucasia, Sincelejo, Mocoa y Montería; lo que deja como resultado 1.089 demandas que reúnen 1.714 solicitudes que hoy están en manos de los jueces y magistrados especializados de restitución de tierras y que han hecho posible que se profieran 192 sentencias que restituyen 2.571 hectáreas.

A partir de hoy, las víctimas reclamantes de Antioquia se verán beneficiadas de esta herramienta tecnológica que dotará de mayor celeridad el proceso de restitución de tierras. Los procesos corresponden a 45 demandas que buscan restituir predios en los municipios de San Carlos, Granada, Cocorná, Mutatá, Chigorodó, Carepa, Apartadó, Turbo, Arboletes (Antioquia) y Riosucio (Chocó), que podrían beneficiar a 201 reclamantes y sus familias. Gracias a esto fueron solicitadas 1.226 hectáreas con 569 metros cuadrados. Para lo que resta del 2020 se estima que se puedan radicar más de 300 demandas de restitución de tierras bajo esta modalidad.

Además de tiene previsto que la Dirección Territorial de Apartadó realice la implementación en el transcurso de agosto, dando así cobertura a todo el departamento.

Para Eliana Jaramillo, directora territorial de la Unidad de Restitución de Tierras en Antioquia, “este innovador proceso, que realizamos de la mano con el Consejo Superior de la Judicatura y USAID, es una nueva alternativa que dará mayor celeridad al proceso de restitución y que además optimizará la gestión de la Unidad de Restitución, aun cuando persista el estado de aislamiento por el COVID-19. Estamos haciendo todo para que restitución de tierras no se detenga y actúe con mayor eficiencia”.

Asimismo el director general, Andrés Castro, afirmó que este es un hecho en materia de modernización del Estado, transformación digital y que ratifica el compromiso de restablecer los derechos de las víctimas de la violencia. “La Demanda Electrónica permite un mayor control de la información que se suministra a los jueces y magistrados para definir la calidad de víctima y el derecho a la restitución de un predio. Además, agiliza el proceso, ahorra tiempo y optimiza los recursos públicos”, agregó.

Entre sus ventajas está que economiza un promedio de cuatro horas por cada proceso radicado; ahorra papel y disminuye los costos en transporte, impresión y uso de discos por demanda presentada, avances que aportan a un menor consumo y a la sostenibilidad medioambiental.